La relevancia de la figura del profesor en la motivación de los alumnos para alcanzar la excelencia.

Cuando un maestro entra a un aula llena de alumnos nunca sabes que es lo que se puede encontrar, quizá toda una clase sentada y esperando a que les expliquen una lección tras otra todo el día. O tal vez unos niños moviéndose y con ganas de jugar, que solo ven la hora del reloj para salir al recreo. En cualquiera de las situaciones la labor del maestro es educarles y dar una formación que les sirva para seguir avanzando en el sistema educativo, y en sus vidas personales. O lo que es lo mismo, conseguir la motivación en el aula.

Seguramente todos nosotros tengamos una persona adulta que haya marcado en nuestras vidas, que podamos visualizar y al pensar en ella sintamos ese algo especial. Esa persona nos ha educado, nos ha enseñado algo de tal forma que ha conseguido incluir en nosotros desde dentro para que el sentimiento nos motivase a avanzar en nuestro proceso de aprendizaje. Puede que esa persona sea un profesor, un familiar, o una persona cercana con quien se comparten muchas experiencias durante una etapa. Por supuesto, si nos paramos a pensar en lo contrario encontraremos muchos ejemplos, nos acordaremos de la persona, pero no de lo que nos enseñó, porque no se puede aprender algo de alguien que no te motiva. Pero lo importante es que nos marcaron y ahora tenemos que ver por qué paso eso. 

¿Cómo se motiva a los alumnos? 

Las personas son capaces de aprender a lo largo de toda su vida, algunas cosas por necesidad, otras por placer y algunas por obligación. Son estas últimas las que mas cuestan y que normalmente se olvidan poco después de ser útiles, en el caso de los alumnos en el colegio, al acabar el examen en el que las reproducen como copistas copiaban libros. Si se quiere proporcionar un aprendizaje significativo al alumno, más allá del tema que sea, hay que conseguir una conexión que le motive a hacerlo. 

Un alumno desmotivado aprende lo mismo que una piedra después de haberle soltado una charla durante una hora. Una persona motivada es capaz de entrar en un proceso de autoaprendizaje con el que enriquecer sus conocimientos. Hace poco tiempo estuve en haciendo una prueba de observación ante un cambio metodológico, en el que una clase de la que su tutor expresaba sentimientos de desesperación por su mal comportamiento y falta de atención. Se hizo un cambio en el que los alumnos pasaban de ser receptores de información a necesitar de los mismos contenidos que se estaban trabajando, para llegar a ser espías de élite. 

¿Qué supuso en el aprendizaje de estos alumnos?

Este cambio supuso que los alumnos estaban dentro de una academia en la que se habían escogido a los mejores estudiantes del colegio para colaborar con una agencia secreta. Vendría un profesor de apoyo a sus clases con la misión de formar espías. Lo único que cambió fue la forma de interactuar con los alumnos, en los trabajos, exámenes y demás formas de evaluar dentro del proceso educativo se daban feedbacks positivos, destacando las cosas que hacían bien y lo que había que trabajar para conseguir aun mejores resultados.

El trabajo en equipo pasó de ser inexistente a ser “obligatorio” si se quería ascender en los rangos, no había un objetivo individual en el grupo, se necesitaba a un grupo de los mejores espías. Al finalizar el período de aplicación, el impacto comenzaba a notarse, sin embargo, no se quiso continuar porque suponía perder mucho tiempo a ojos del tutor, aunque su nota en los exámenes estuviese subiendo, y a pesar de haber mejorado visiblemente la motivación en el aula. 

Todos necesitamos a un Koro-Sensei 

Poco después de terminar el proceso que comentaba, me quedé con un sabor agridulce, ¿qué habrá sido de esos alumnos? Al comentarlo con un amigo, me recomendó una serie Assesination Classroom , me dispuse a verla y puedo asegurar que no me dejó indiferente. Es una serie que todos los maestros de vocación deberían ver, casi diría que debería ser parte del proceso formativo de los estudiantes para que pudiesen graduarse como maestros, ya que he hablado mucho de la motivación de los alumnos para el aprendizaje, pero no es posible si el profesor no está motivado para dar las clases. Si uno cree en lo que hace, se siente especial y hace sentir especiales a su alumnado, capaces de colaborar y “competir” con el resto del mundo por ser los mejores, seguro que lo consigue. 

En definitiva, todos los maestros deberían aspirar a ser el Koro Sensei de sus alumnos, esa persona que les marque, les guie y les enseñe académicamente y más allá. Un claro ejemplo de motivación en el aula. Esta serie se ha convertido en una de mis favoritas por lo que soy y por lo que representa, el profesor aprende cada día de todo lo que les interesa a sus alumnos, para poder darle a cada uno lo que necesita para mejorar. Hay que revalorizar la función docente y darle la importancia real que tiene a la educación. Para ello, tenemos que ser los propios maestros actuales y futuros, pero sobre todo vocacionales, quienes nos involucremos en la educación, para que los alumnos al mirar atrás en sus vidas nos vean como esas figuras importantes que les ayudamos en sus vidas.

Enlaces de interés sobre motivación en el aula:

  • Assesination Classroom 

https://www.youtube.com/watch?v=kgNkGohA20k

  • ¿Cómo se motiva a los alumnos? 

https://www.youtube.com/watch?v=4GjfsD2Czis 

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