El papel de la familia en la educación. El papel de las familias en la interacción de los procesos educativos de sus hijos.

La diversidad reina en el planeta haciendo que se extienda ese concepto a todas las definiciones, incluida la definición de la familia. Por tanto, hay que considerar como familia a aquellas personas del entorno de los hijos que él mismo reconoce como tal, en sus diferentes roles y momentos dentro del proceso, ya que, las variaciones dentro de una familia no son tan lineales como antes, sino que encontramos una gran variedad de roles y estados en cada integrante.

Las familias son el primer agente socializador de los hijos, su primer núcleo en el que contactan y con los que sobreviven los primeros años. Aquí está una de las claves del desarrollo de los niños, ya que, si el clima en el que se desarrollan no les aporta un buen desarrollo psicológico, unos hábitos de vida con los crecer sano y unas decisiones que miren por su buen crecimiento, los niños se verán afectados a la hora de integrarse en la sociedad. Por tanto, ¿qué papel juega la familia en el proceso educativo de los niños?

La familia, un pilar importante en la educación de los hijos

La educación tiene un destino fijado, el desarrollo integral de las personas, siendo la familia el comienzo de este proceso. Los niños reciben las pautas culturales y hábitos desde las familias, quienes contextualizan el mundo por medio de lo que transmiten hacia ellos, convirtiéndose en tarea primordial el hecho de educar a los niños, juntamente con la escuela y el contexto social. Poco a poco los niños aprenden las normas y conductas que les permitirán relacionarse consigo mismo y con los demás.

Existen muchos estilos con los que educar a los niños, desde darle unas normas cerradas y represivas, cuyo incumplimiento conlleve a unas sanciones, hasta la libertad total en la toma de decisiones dándole todo lo que se le antoje. Es en un equilibrio razonado, estableciendo unos porqués en cada decisión tomada, permitiendo o denegando según el caso, donde el niño consigue un desarrollo más equilibrado y comienza a establecer un pensamiento crítico sobre la base que tiene. Si se da todo hecho al niño, no va a aprender a solucionar problemas y a tomar decisiones, mientras que si no se le ayuda y se toman decisiones en las que se involucra su aprendizaje, no va a tener tantas oportunidades de aprendizaje.

Hoy día vivimos rodeados de estímulos, información y personas que influencian sobre nosotros sin la necesidad de conocernos, únicamente con estar conectados nos vale para saber de sus vidas y quehaceres. Entonces es importante que las familias mantengan una relación con la escuela, que ayude a integrar esos aprendizajes bañados con el resto de grandes influencias.

Por eso es vital que tanto en la escuela como en las casas se establezca una educación coordinada, con un canal comunicativo abierto y dispuesto por lo mejor para el desarrollo del niño.

La colaboración entre familias y escuelas

¿Tienen responsabilidad los padres en la educación de sus hijos? Como hemos visto, la familia es el primer núcleo de desarrollo, que marca los posteriores aprendizajes. Convivir, aprender normas de conducta y otros aspectos sociales son aspectos que se aprenden con mayor facilidad dentro del núcleo familiar, aunque el papel de la escuela en estos aprendizajes sea fundamental. Por eso, se necesita coordinar una educación que permita reforzar estos valores e introducir otros nuevos.

La actitud de la familia frente a la escuela y los maestros es fundamental para que funcione esta relación, ya que en la escuela pasan una gran parte de su tiempo y llegan a establecer fuertes lazos emocionales con los maestros, en muchos casos son referentes que toman los alumnos. En la escuela se producen intercambios de información, en los que los alumnos hablan sobre su vida familiar, por lo que es bueno que se acerquen ambos contextos, siempre en busca del beneficio del alumno. Un profesor no se debe meter dentro del contexto familiar, así como la familia no debe menospreciar ni desmerecer a los profesores delante de sus hijos.

Es este punto la clave para entender la colaboración de las familias estableciendo un canal de comunicación en el que se hable del desarrollo del alumno, buscando un equilibrio entre las tareas escolares y el estudio, y las pautas y normas que se deben establecer. Seamos conscientes de la importancia e influencia que tenemos sobre los demás, es muy importante dar ejemplo y que cada uno sea consecuente con sus responsabilidades. Si queremos que las nuevas generaciones colaboren por contribuir al desarrollo del mundo y la sociedad, es el momento para arrimar el hombre y trabajar conjuntamente entre familias y escuela.

Enlaces de interés:

La educación comienza en casa, no es un cliche pasado de moda:

Comunicación entre familia y escuela:

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junio 20th, 2019

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