Prácticas universitarias y postuniversitarias

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La verdad y la necesidad de las prácticas universitarias y postuniversitarias

Dentro de la enseñanza, tanto de la universitaria como la postuniversitaria, las prácticas constituyen una de las partes mas importantes dentro de esta, dado que suponen un primer contacto con el ámbito laboral dentro del grado de estudio que se está cursando. Además, estas prácticas, tanto curriculares como extracurriculares, está demostrado por numerosos estudios que favorecen el éxito laboral de los estudiantes una vez acabados dichos estudios.

¿Realmente son importantes?

El fin máximo de las prácticas es el de llevar los conocimientos teóricos adquiridos a la práctica dentro de un ámbito laboral, en un deseo de unificar las enseñanzas teóricas y prácticas. Este ámbito se encuentra armonizado (más especialmente en las prácticas curriculares).  Es decir, permite un cambio controlado sin salir del todo todavía de la “burbuja” de protección que nos confiere la universidad, lo que ayuda al estudiante a esa inserción gradual de la que hemos estado hablando.

El papel del estudiante según el tipo de prácticas

Dentro de las prácticas la función del estudiante cambia bien si son curriculares o extracurriculares.

  • Las prácticas curriculares son de carácter obligatorio, por lo que están integradas dentro del curriculum del grado o el postgrado que se estudie. Corresponde a una asignatura más. No son remuneradas ni están aseguradas por la Seguridad social. Al constituir una asignatura más, son evaluables y se debe realizar una memoria de prácticas.
  • Las prácticas extracurriculares son de carácter voluntario, es decir, no son obligatorias. Están aseguradas por la Seguridad Social, por lo que el estudiante está cotizando durante la duración de las mismas, y pueden recibir una ayuda de estudios.

¿Qué obtenemos de las prácticas?

Picture of people working together and sharing ideas

Para los estudiantes, acostumbrados a una gran carga de contenido teórico, suponen una liberación después de la carga de trabajo (en este caso de la universidad) considerándolo casi como un premio. Además, las practicas constituyen un gran empujón a nivel motivacional, ya que nos permite experimentar, probarnos a nosotros mismos, demostrar lo que uno vale, etc.

Las prácticas garantizan un sinfín de posibilidades a los estudiantes, dado que les permite conocer de primera mano la estructuración y organización de la empresa en la que estarán; los aspectos positivos y negativos de los estudios que han elegido, pudiendo consolidar su vocación o encontrando otras metas; permiten adquirir estrategias y conocimientos  diferentes que no se aprenden únicamente estudiando; enfrentarse a la realidad empresarial y/o laboral, asumiendo responsabilidad y determinación; y aplicar todo lo aprendido hasta ahora en sus estudios, dado que debido a ese ambiente laboral armonizado, los estudiantes pueden realizar distintas tareas, asumir distintos roles y puestos, equivocarse, etc.

Claves para aprovechar al máximo las prácticas

El primer punto para que la experiencia de las prácticas sea positiva es elegir bien dónde realizarlas. Tanto si son curriculares como extracurriculares, debemos documentarnos bien acerca de la empresa que vamos a elegir, informándonos de las virtudes que tiene, en qué destaca, cuáles son sus puntos fuertes y débiles, tal forma que sea la idónea.

En algunos casos, sobre todo en las prácticas curriculares, suele haber dos periodos de prácticas. En este caso sería interesante escoger en cada periodo un perfil distinto de empresa, de modo que tengamos más experiencia y referencias de cara al mundo laboral. Refiriéndonos, en este caso, al ámbito educativo, específicamente los grados de magisterio de educación primaria e infantil, donde se ofertan generalmente dos periodos de prácticas, siempre es interesante elegir dos perfiles de colegio para probar distintas metodologías, ámbitos, contexto, profesorado, etc.

Picture of young people working together

De cara a unas prácticas satisfactorias, el papel del estudiante es muy importante. Debemos afrontarlas con ganas, determinación, puntualidad, compromiso y responsabilidad, adoptando el “modo esponja”. Es decir, aprender lo máximo posible de la experiencia que se nos esta dando, tanto de lo bueno como de lo malo (dado que en algunos casos se aprende más aún).

Además, tenemos que ser capaces de trabajar en equipo y saber asociarnos para cumplir objetivos; ser proactivos, dar siempre ideas, anticiparse a los problemas y buscarles solución; y pedir siempre un feedback constante de nuestra estancia en las prácticas, qué fallos se están cometiendo, solicitando asesoramiento para solucionarlo y mejorar.

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abril 29th, 2019

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2019-05-09T11:21:21+00:00

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