Arte y educación

Artes en educación. «No estudies artes, eso no tiene salida…»

Tener por vocación las artes supone oír más de una vez frases como: “No estudies artes, eso no tiene salida…”. Sin embargo, ¿por qué resulta tan escandaloso escoger este camino de estudios? ¿No tienen relevancia las artes en nuestro día a día? ¿Y qué papel tienen entonces en la educación? 

Visión del arte en la educación actual

La percepción negativa de las materias artísticas sigue siendo aún, a día de hoy, un tema sobre el que es necesario trabajar. Desde que somos pequeños, nos califican estas asignaturas (artes plásticas, música, teatro, …) como secundarias, de menor valía. Estimamos la importancia de aquello que estudiamos en función de la aplicabilidad que tienen en el día a día. Por eso las matemáticas, las ciencias o las lenguas cobran más peso en las escuelas que cualquier disciplina artística.  

Nos olvidamos a menudo de las innumerables ventajas de una buena base artística en la educación. Por ello, a continuación, analizaré algunas de esas ventajas que hacen de las artes una herramienta indispensable en las aulas. 

A photography of some children and teachers playing music in a classroom

Creatividad

En la actualidad ser creativo es indispensable para desenvolverse adecuadamente en cualquier ámbito. Ahora bien, tendemos a asociar creatividad con las actividades concernientes a las artes, pero lo cierto es que el proceso de innovación y creación son indispensables, hoy más que nunca en cualquier actividad humana. En este punto, me gustaría diferenciar dos tipos de creatividad para destacar que no sólo quienes vayan a realizar ese tipo de labores profesionales requieren de esta habilidad. 

Encontramos por un lado la creatividad profesional. Un ejemplo de ésta es la que utilizan las ciencias o las ingenierías. Estas ramas beben de la creatividad, esa misma que antiguamente era achacada solo los artistas, para la producción de nuevas tecnologías y mejoras que de otro modo no se generarían y frenarían el progreso. De otra parte, encontramos la creatividad cotidiana, la que utilizamos todos en nuestra vida a diario, la que nos aporta la capacidad resolutiva para superar los retos y problemas que nos puedan surgir en nuestra rutina no necesariamente laboral.

Enfocar la educación a algunas actividades artísticas, como el análisis de una obra (pictórica, musical, cinematográfica…) desde un punto de vista alternativo, acostumbra al individuo a hacer uso de esa visión “diferente” de un modo más automático e inconsciente de manera habitual. Cualquier persona que a menudo ponga en práctica este tipo de “ejercicio”, tendrá una capacidad resolutiva mucho más rápida y eficaz ante cualquier circunstancia cotidiana. 

Las artes en el desarrollo de la inteligencia emocional

Todos estaremos de acuerdo en que una educación completa y eficaz debe abarcar no solo el contenido curricular sino que debe tener en cuenta la adquisición de competencias emocionales. El arte es el vehículo más eficaz a la hora de expresar emociones, tal vez por la liberación del componente inconsciente en que se mueven muchas de éstas. 

El aprendizaje de lenguajes simbólicos, por las connotaciones implícitas en sí, potencian el entendimiento del entorno desde perspectivas menos literales. Es decir, las formas, los colores, las melodías y ritmos, las texturas y en definitiva cualquier forma de manifestación artística sugieren y provocan emociones concretas en el individuo. En definitiva, discriminar estas emociones llevan a un mayor autoconocimiento, a un concepto del yo más emocional, capaz de empatizar e identificarse con los demás. 

¿Cómo lo ponemos en práctica?

Un ejemplo de potenciador de la empatía es el ejercicio del análisis en profundidad de obras plásticas. Plantarse delante de una pintura y tratar de posicionarse dentro de ella, buscando olores, tactos, sonidos. Por lo tanto, esta actividad servirá al observador para ampliar la percepción de detalles, principalmente de carácter emocional, que de otro modo pasaríamos por alto y convertir esas sensaciones en suyas propias. 

Las artes son, por lo tanto, una herramienta vital de comunicación y de expresión emocional que mejoran la adaptación a la vida diaria. 

Concienciémonos

Parece que poco a poco tomamos cierta conciencia de que las materias de artes no son únicamente un pasatiempo sino un requisito además de brindarnos infinitas herramientas para el trabajo de otras competencias. En las aulas se empiezan a integrar más habitualmente el teatro, el dibujo, la música… Dejando atrás, aunque despacio, la idea de que el arte es secundario. 

Es decir, el lugar indispensable de las diferentes artes en el enfoque didáctico de las escuelas y por tanto en el contenido curricular acabará por cobrar un peso indiscutible.  

Pero existe también una necesidad de concienciación externa a las escuelas. Trabajar desde casa la potenciación del componente artístico de la educación, fomentará el desarrollo pleno de los individuos, abarcando competencias e inteligencias que solo a través de la práctica de la creatividad y las emociones se pueden alcanzar. Convencernos, en conclusión, de que el mundo necesita artistas.

A photography of a child painting with her colour pencils

Enlaces de interés:  

Las materias que distraen o la utilidad de lo inútil de Fernando Hernández Hernández: http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/123786/1/648604.pdf 

Arte, educación y creatividad de Juan Carlos Arañó Gisbert: http://www.quadernsdigitals.net/datos/hemeroteca/r_6/nr_70/a_850/850.html 

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abril 25th, 2019

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2019-04-29T11:56:57+00:00

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